Bloqueo de la publicidad en Free: ¿vamos a palmarla todos?

Publicado el 4 enero 2013

Ha llegado el momento en que os voy a dar mi opinión sobre el asunto #AdGate de Free. Con calma.

– ¿De qué hablamos?

El proveedor de acceso Free ADSL acaba de actualizar las Freebox de sus abonados, activando por defecto un bloqueador de publicidad, directamente a nivel del router.

– ¿Y eso qué significa?

Significa que al conectarte a Internet desde tu Freebox, toda la publicidad quedará bloqueada, ya sea en tus ordenadores, tus tabletas y teléfonos (siempre que la cosa funcione correctamente, lo cual no parece garantizado).

– ¿Por qué es una vergüenza?

Es una vergüenza porque, si Internet es hoy tan maravilloso y tan gratis, es gracias a la publicidad, que da de comer a los webmasters y a la gente que escribe en Internet. Ya no tienes que soltar 2 euros por tu periódico diario, no, basta con ir a tu web favorita y ahí, por arte de magia, mostrando unos cuantos anuncios haces vivir el sitio sin gastar un céntimo, es bonito y potente. Eso es lo que vas a leer por todas partes, en todos los blogs y webs que viven de la publicidad, y será verdad. Pero no llevar el análisis un poco más allá es una hipocresía absoluta.

– Culpabilización selectiva.

¿Qué haces tú con tu acceso a Internet? ¿En serio? Te lo voy a decir:

  • Te descargas series, todo el rato, y hasta películas a veces, es robo, piratería. Punto y final.
  • Ves porno, en general gratis, totalmente pirateado, lo mismo, es robo, robo de películas y fotos de culo, cierto, pero es robo puro y duro.
  • Te descargas música, buscas trucos para que no te pillen, porque ir a comprar un CD a la Fnac por 8 euros te toca las narices, así que robas, pirateas. La industria de la música va mal, por tu culpa (y también por la suya, cierto).

Cuando haces todo eso, robas a la gente, impides que las empresas ganen dinero, que contraten, haces daño a la sociedad y a la humanidad las 3/4 partes de tu vida en Internet. ¿Y sabes qué? Yo soy el primero en hacer todas esas gilipolleces, incluso he pirateado software o cómics, cuando también he trabajado en la edición, si eso no es una vergüenza. Porque piratear, hacer streaming, no pagar, no complicarse, es guay, es fácil, sienta de maravilla. ¿A que sí?

¿Y sabes qué? Navegar por Internet sin ni un solo anuncio es un gustazo total. Esta función de Free, que comparas con la censura, es sencillamente magnífica. Un Internet sin publicidad es lo mejor de lo mejor, es aún mejor que las series descargadas o el porno gratis, es sencillamente un Internet más rápido, más ergonómico, más fluido, más guay. Es GENIAL. No es por nada que ya has usado AdBlock en tu casa y que sí, cuando lo activas, es guay. ¿Por qué iba a ser guay para ti y no para el gran público?

Internet sin publicidad es genial, y también es una porquería. Mi propia actividad profesional se basa masivamente en el mercado de la publicidad en línea. Con semejante función, Free pone directamente en peligro mi propio futuro profesional. En serio, es muy chungo. ¿Pero sabes qué? A pesar de eso me parece potente, muy potente y muy valiente por su parte (siempre que asuman las consecuencias, cosa que dudo).

Chilláis a la censura porque no tenéis huevos, chilláis a la censura como las discográficas blanden amenazas judiciales contra los piratas, chilláis a la censura porque sois incapaces de cuestionaros. Se toca vuestro medio de vida, la publicidad, y ahí de golpe es un drama. Pero cuando Free mete un cliente Torrent en su Freebox nadie protesta, ¿eh?, eso es sencillamente DEMASIADO GUAY. Cuando Free os permite joder a la industria de la música o del cine, es GUAY. Cuando Free toca vuestros ingresos de Adsense, ES EL DRAMA.

Los que mejor saldrán del posible desplome de la publicidad en Internet no serán los que chillen a la censura y que insulten a Xavier Niel, sino los que tengan la audacia y la inteligencia de encontrar otros modelos, de proponer una alternativa a la publicidad, la suscripción, el patrocinio, qué sé yo. Buscad en lugar de berrear.

Sí, este asunto toca mucho las narices, pero no, joder, no tiene nada que ver con un Internet a la china, como insinúa este lamentable artículo de Numerama. Solo tiene que ver con la fragilidad de nuestros modelos, nuestra dependencia de las agencias, de la audiencia, de Google y ahora de las decisiones de ciertos proveedores. Pero no, no es censura.

Crédito de la foto: Ilustración generada por IA

Por Paingout

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