Por qué no te sigo en Twitter
Publicado el 9 marzo 2013
Con regularidad, en Twitter, intento renovar los pocos seguidos que tengo. A unos los quito, a otros los añado. Como me paso la vida ahí, es importante.
Así que me he dado cuenta de que hay algunos criterios que aplico inconscientemente a la hora de decidir si sigo o no a una persona. Voy a citarlos aquí, con toda honestidad.
No dudes en comentar si tú también tienes este tipo de criterios de chorra.

No te sigo en Twitter porque:
- No eres gracioso ni interesante. No hace falta desarrollarlo, ¿eh?
- No tienes suficientes seguidores. Un criterio bastante feo, pero si tienes menos de 200 seguidores, hay pocas posibilidades de que te siga. A menos que te conozca en la vida real. Seguro que se me escapa mucha gente buena por esta costumbre. Es una tontería.
- No me sigues. Un criterio aún más tonto. Pero tiendo a apreciar el lado «intercambio» de Twitter. Si no te apetece leerme, entonces a mí no me apetecerá leerte a ti… Por cierto, dejo de seguir automáticamente a toda la gente que deja de seguirme. Es evidentemente mi criterio más tontorrón, así que rara vez sigo a gente nueva… Pero a menudo rebusco entre la gente que me sigue desde hace tiempo, a ver si alguno se vuelve interesante :).
- Sigues a demasiada gente. Eso lo asumo por completo, hasta he empezado a dejar de seguir a gente por eso. Digamos que si sigues a más de 1000/2000 personas, me parece retorcido, y considero que de todos modos no tienes tiempo de leerlo todo, y por tanto de leerme a mí.
- No tienes una foto tuya de perfil. Sí, me raya. Si tienes un logo, un dibujo o algo tipo «manga» de foto de perfil, me cansa. Así que ni siquiera miro. Al contrario, si eres una chica, guapa, tus posibilidades aumentan bastante (¿qué pasa?).
- Eres francés, pero tu bio está en inglés. Vete a morir. En serio.
- Haces RT guarros. Si veo que a menudo haces falsos RT, tipo con comillas, o con «vía @fulano», es eliminatorio. Solo lo haces para atribuirte los tuits de los demás y los RT posteriores. Es completamente tonto.
- Haces respuestas guarras. Más raro, pero conozco a algunos. Pones puntos delante de tus «reply», o peor, pones el nick de la persona a la que respondes al final del tuit, para que todo el mundo vea vuestros intercambios. Pues es un coñazo, un gran coñazo. No te voy a seguir.
- Tuiteas 10 veces al día tus artículos de blog. Coñazo.
- Haces un montón de RT de cosas en inglés. De vez en cuando vale. Cuando es sistemático me toca las narices.
- Haces cripto-tuits. Del tipo dirigirte a gente sin dirigirte a ella: «Me has hecho daño esta noche, mi corazón de calabaza lo recordará». Bueno, una vez vale. 12 veces nos la suda.
- Te crees que estás en FB y sueltas citas o fotos ñoñas. La madre que te parió. De adolescente, ¿eras de los que tenían pósters con bebés o ponis en casa, no? Circunstancia agravante cuando es en inglés. HOSTIA.
SOCORRO.
- Envías tus tuits varias veces al día para aumentar las posibilidades de que se lean. Sin coña, tíos, respetaos.
- Usas siempre Paper.li. LA HOSTIA PUTA QUE TE PARIÓ.
- Haces #FFBack. Ya los #FF son especialmente pesados, pero los #FFback ME CAGO EN LA LECHE.
- Haces RT de todos los mensajes que hablan de ti. Una vez vale, dos vale, y luego se vuelve rápidamente insoportable. Ya sabemos que sois estrellas y todo eso, pero cuando TODOS los días haces RT de los #FF o de las menciones de gente que habla bien de ti, ya no se puede.
Probablemente haya más, quizá lo complete. Nota que la mayoría de la gente que sigo hoy hace algunas de las gilipolleces que cito arriba. Son colegas, así que soy tolerante. ¡Pero no dudo en decírselo! Sí, soy un poco cabrón-pesado. Y puedes seguirme aquí: @Paingout.
EDIT: Antes de insultarme, por favor lee este artículo, donde desarrollo algunos puntos.
Crédito de la foto: Ilustración generada por IA
Por Paingout


