Prueba rápida del #BB8 de Star Wars de Sphero
Publicado el 6 septiembre 2015

Hace unos días Disney organizó una velada e invitó a algunos VIP a probar en primicia el minidrone BB8, inspirado en el nuevo robotito de Star Wars. Evidentemente yo no estaba nada invitado a dicha velada, pero como hemos trabajado bien todo el verano y nuestros clientes son majos, la criatura se ha convertido en nuestro regalo de vuelta al cole, ¡y eso es guay! Os hago una prueba rápida, ya que llevo unas horas pasándomelo pipa con él.
¿Qué es BB8? BB8 es un robotito con forma de bola que descubrimos con el estreno del primer tráiler de Star Wars episodio 7. Para quienes se lo perdieron, sesión de recuperación (hacia el 0:30 del vídeo de abajo). https://www.youtube.com/watch?v=OMOVFvcNfvE
¡Un robot de verdad! Lo un poco loco es que los equipos de la película crearon un VERDADERO robot BB8, y no solo una versión en 3D como es sistemáticamente el caso en este tipo de películas. Los tíos se lo curraron de verdad y pudieron presentar el VERDADERO robot en escena durante la convención «Star Wars Celebration 2015», ante la multitud en delirio. Os lo pongo en vídeo abajo. https://www.youtube.com/watch?v=ABzjUf3E_0c
Del personaje al juguete. No nos engañemos, todo esto huele a genio del marketing a kilómetros, y es bastante evidente que este personaje de la película fue probablemente pensado ante todo como un juguete potencial, igual que su presencia en el tráiler fue claramente orquestada y milimetrada de cara al lanzamiento de los productos derivados. Da igual, el encanto funciona, y Disney (que ahora es propietaria de la licencia Star Wars) sacó el producto (basado en el Sphero) con este bonito vídeo, que forzosamente te hará caer: https://www.youtube.com/watch?v=-1Y2WfcCb4M
¿Cómo funciona? Como forzosamente te vas a preguntar «¿cómo funciona esta cosa?», te pego un enlace (en inglés) a este artículo de Wired que lo explica, básicamente imanes, imanes e imanes. Incluso se puede ver el juguete desmontado en CNET.
¿Por qué es guay? Es guay por un montón de razones. La primera es que el producto es bonito y fiel al robot de la película. No parece demasiado frágil y es fácil de configurar (al menos en iPhone). Basta con descargar la aplicación dedicada, acercar el teléfono al robot, y paf, el enlace se hace directo. Ningún problema para controlar el BB8 con varios teléfonos, basta con acercar el teléfono que se quiere usar como mando del robot para activar el enlace.
El BB8 es bastante sencillo de dirigir, un pequeño tutorial al lanzar la aplicación te dará las grandes líneas y, escarbando un poco, encontrarás algunas opciones divertidas, como el modo «patrulla», que hace que tu droide se pasee solo (práctico para entretener a los gatos), o un modo «mensaje» que permitirá grabarte, para luego «proyectar» virtualmente mensajes gracias a tu teléfono, suena oscuro dicho así, pero si has visto el vídeo de arriba, deberías entenderlo. El robot hace ruiditos monos y movimientos tontos que lo hacen bastante entrañable. Es de verdad divertido. También lleva algunas luces que lo animan aún más. El juguete tiene una hora de autonomía y se carga en una base sobre la que basta con posarlo.
¿Por qué no es tan guay? Los pocos defectos de la cosa que he podido detectar, porque forzosamente los hay:
- Si tienes gatos, la cabeza del robot se llenará muy rápido de pelos que se incrustarán en sus ruedecitas, obligación absoluta de pasar la aspiradora antes de usarlo…
- Viene con un cable USB para cargar mediante la base, pero sin cargador propiamente dicho, para un producto de 170 € es sencillamente lamentable.
- Sin mando a distancia, habrá que usar por fuerza un iPhone (o un Android).
- Nos habría encantado una pequeña cámara en la cabeza del droide, pero visto su diseño, no era posible.
- La interfaz de la aplicación tampoco es gran cosa, y algunas funciones de «control» no están ultraclaras.
Ahí está, cuenta con 170 euros por tanto (más o menos disponible en Disney Store, Apple Store, Amazon, Boulanger, etc.).
Crédito de la foto: Sphero
Por Paingout


