Mi receta de pisto es mejor que la tuya
Publicado el 1 junio 2021


Desde hace unas semanas tengo una enorme obsesión, la de cocinar pisto sin parar. ¿Por qué? No lo sé muy bien, probablemente la llegada del verano, las verduras de temporada que te hacen ojitos en los puestos, y luego, joder, soy del sur, el pisto corre por mis venas.
Así que sí, lo hago todo el rato, y en lugar de pillar una receta en Internet, improviso por completo y, francamente, como me queda perfecto, os pego aquí mi receta, muy simple, ¡para que os salga bien la vuestra! Receta que no debe de alejarse gran cosa de la receta «original», suponiendo que exista.
Nota que todo es bastante aproximado, así que hazlo un poco a ojo cuando me falte precisión, teniendo en cuenta que yo no he hecho Top Chef, ¿eh?
Precisemos también que hago todo esto en una cocotte de hierro fundido, pero también funcionará muy bien en una cazuela grande.
Los ingredientes, para 4:
- Una berenjena grande bien local
- Dos calabacines igual de locales
- Un pimiento rojo (o verde, o amarillo, en realidad da igual)
- Una cebolla fresca
- 6 dientes grandes de ajo (sí, sí), si tienes ajo tierno también sirve
- Dos latas de tomate de 400 gramos (tipo Mutti, pulpa o pelado) (también sirve con tomates frescos pero llevará más tiempo)
- Un centenar de litros de aceite de oliva (es broma, pero preparad bastante de todos modos)
- Un chorrito de zumo de limón
- Un chorrito de vino tinto (opcional)
- Uno o dos terrones de azúcar (o ninguno si os fastidia añadir azúcar, cosa que puedo entender)
- Hierbas provenzales
- Una pizca de guindilla
- Sal, y mucha pimienta (a ser posible buena pimienta, yo cojo pimienta de Kampot porque soy un snob)
Cuando digo «chorrito», francamente ni sé lo que significa, pero digamos que es el equivalente a una cucharada sopera grande en mi cabeza.

¡Venga, empieza la elaboración!
- Corta todos tus calabacines, tu pimiento y tu berenjena en cubitos, corta tus cebollas en láminas finas. Corta también 3 dientes de ajo en 2, guarda los otros 3 dientes enteros para más tarde.
- Rehoga tus cebollas en un poco de aceite, con un poco de sal. Cuando estén bien hechas (un poco translúcidas), añade el pimiento y tus calabacines, y un poco de aceite de oliva. Cocina a fuego vivo 5 minutos, luego añade las berenjenas y los tres dientes de ajo cortados, y ahí puedes cocinar todo eso una buena docena de minutos más, hasta que reduzca un poco.
- Una vez que la preparación de verduras haya reducido un poco, añade otro poco de aceite de oliva (porque ñam), y añade las dos latas de tomate, el chorrito de vino tinto (no obligatorio), el chorrito de limón, hierbas provenzales, sal, mucha pimienta y el azúcar (pero de verdad, tampoco estás obligado con el azúcar).
- Termina exprimiendo los tres dientes de ajo que te quedan, y la pizca de guindilla. Si te gusta comer picante, puedes echar toneladas de más, evidentemente.
Cocina todo removiendo con regularidad durante al menos 30 minutos, a fuego lento. La idea es que reduzca, personalmente lo dejo reducir 1h30 cuando tengo tiempo. De todos modos ve probando sobre la marcha, cuando esté delicioso, ¡sirve! :p
El pisto está delicioso caliente, frío y, evidentemente, «recalentado al día siguiente», así que os aconsejo directamente doblar todas las proporciones si tenéis un recipiente adecuado.
Acompaña muy bien unas patatitas salteadas por ejemplo, o lo que queráis en realidad, ¡el pisto está bueno con todo!
Gracias a Caroline por hacer una foto de mi última hornada, es la que ilustra este artículo :p
Crédito de la foto: DR
Por Paingout


